lunes, 1 de agosto de 2016

Azar

Creció entre acá y allá en una caravana a las afueras de cualquier ciudad. Nómada con los suyos.
Recuerda las noches en las que el tiempo se le iba por la cola de la Osa Mayor hasta encontrar aquellas estrellas, Tumbado sobre la hierba, cuando conseguía identificar al "guardián de la osas" Arcturus anaranjado y muy brillante, era solo para él.

Respiraba cada vez más despacio. Presagiando un futuro sin gravedad. Inspirar, expirar. Ausente el reflejo de las luces urbanas Desde el arcén de la negra noche partía hacia su estrella. Viaje astral. Brazos y piernas extendidos. Sujeto a un cordón de plata por su ombligo. Rotando hasta flotar en el firmamento entre el polvo de las estrellas. Constelación de Vitruvio. Ingravidez.
Girar, girar, huidizos brillos de peces de colores perseguidos por unos golpes secos que cortaban el aire. Amarrado a la rueda-diana reconoció el fulgor de un cuchillo en aquél rostro concentrado cuyos ojos no parpadeaban.
Expuesto al lanzador, en medio de la arena esperaba al azar.




 © 2016  Texto Arturo García Fernández
 © 2016  Fotografía Paloma Saínz

4 comentarios:

  1. Sentimos a golpe los giros de cielos y de dianas de nuestro joven héroe en su azarosa vida. Elegantes paralelas, Arturo

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    1. "Por un punto exterior a una recta, se puedes trazar una única paralela" es el quinto elemento de la geometría Euclidiana, válido en un espacio plano de curvatura cero.
      Fuera de él nos movemos dentro de la geometría no-euclidianas, en ella se considera una curvatura positiva ó negativa y nos sirve para construir modelos del Cosmos.
      Ya sabes que entonces todo se pone más interesante.

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    2. Considerando el tiempo como cuarta dimensión, por un punto exterior a una recta se pueden trazar incontables rectas (no me atrevo a decir infinitas)... Todos crecemos acá y allá, todos somos errantes... Todos somos viajeros galácticos a bordo de la nave Tierra (la perla azul)... Todos estamos sobre las arenas del azar esperando que el lanzador haga su labor. Interesante modo de sentir, Arturo.

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    3. En geometría no euclidiana las coordenadas espacio/tiempo y la concentración de la masa de los cuerpos nos lleva a un modelo con agujeros negros.

      En este caso mi particular agujero negro ha sido el recuerdo del Circo Americano al que me llevaba mi abuela. El espectáculo de indios y vaqueros dónde después de innumerables "luchas", sujetaban sobre una diana con las piernas y brazos en X, al prisionero indio.
      Se hacía la penumbra y giraba la diana. El lanzador de cuchillos con gran precisión contorneaba la figura del hombre. En realidad eran antorchas con un afilada punta. Parecían pequeñas estrellas fugaces. La X quedaba punteada en fuego.
      Estaba muy controlado el azar.

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